Hasta 2 años de prisión por descargar y 10 por subir contenidos ilegales, en Japón

Japón ha puesto en marcha su nueva ley antipiratería, la cual lleva preparándose desde hace meses y que ya ha entrado en vigor siendo un de las más restrictivas del mundo, ya que sus sanciones por descargar contenidos sin la autorización de su autor hará que el usuario pueda ser sancionado con hasta dos años de cárcel o una multa de 20.000 euros.

Aquellos que suban a la red estos archivos sin la autorización expresa del autor de una obra podrá ser condenado hasta un máximo de 10 años de prisión y una multa de aproximadamente 100.000 euros.

Sin embargo la ley no dice nada al respecto de la identificación del usuario en redes de común acceso ni las relacionadas con las trampas que las gestoras de contenidos les ponen a los internautas, ya que para saber quien descarga una canción en redes de P2P tendrán que formar parte de un grupo que comparta contenidos, infringiendo ellos mismos la ley.

Hace unas semanas el propio Gobierno de Japón  introdujo archivos falsos en las redes de P2P, Winny y Share, lo cual calificaron como un experimento en el que sustituyeron series de televisión por archivos con una advertencia al usuario de que ese archivo es ilegal.

Estas medidas adoptadas por gobierno, concretamente las sanciones, a mi parecer son demasiado excesivas, por descargar una película o una canción, ya que podemos apreciar como en el día a día ocurren cosas mucho peores tanto a nivel de sucesos como en economía, y que no tienen sanciones similares.

Esperemos que en España no se llegue nunca a este extremo, ya que es, a mi juicio, totalmente desorbitado para el perjuicio que puede hacer a una gran empresa, ya que sus pérdidas son mínimas y las sanciones millonarias.

Multan con 4900 euros a una web de descarga de películas

Adrián Gómez Llorente, propietario de la web infopsp.com que se dedicaba a intercambiar películas y juegos con copyright ha sido condenado a seis meses de prisión y 4900 euros de multa, por quedar probado que se lucraba del uso ilegal de dicho contenido.
El lucro no se realizaba de un modo directo, ya que no cobraba por el contenido si no por la publicidad mostrada en la web.
El joven de 22 años no cumplira la pena de prisión por carecer de antecedentes penales, aunque no se librara de pagar la multa.
La web ya ha sido clausurada y la sentencia sienta un precedente en España, pues hasta el momento todos los juicios contra este tipo de webs se habían sobreseido.