España, de los países europeos con menor velocidad de acceso a la red

Un estudio que ha sido llevado a cabo por Ookla, demuestra que nuestro país, España, se encuentra en los últimos puestos de continente europeo, respecto a lo que a velocidades de acceso a Internet mediante conexiones de banda ancha fija se refiere.

Para este estudio, se han analizado 90 millones de muestras de conexiones de toda la Unión Europea, teniendo en cuenta datos del servicios speedtest.net, siendo analizadas al detalle para tener solo en cuenta las más representativas, lo que redujo el número a un total de 16 millones.

Este análisis sitúa a España en el puesto 21 en lo que respecta a velocidades medias de descarga con 13,83 Mbps (superando tan solo a Polonia, Eslovenia, Irlanda, Chipre, Grecia, e Italia, respectivamente), y en el puesto 22 en lo referente a velocidades de subida con 2,53 Mbps (superando a Irlanda, Malta, Chipre, Italia y Grecia, respectivamente).

En el top 5 de velocidades más rápidas en cuanto a descargas lo ocupan Lituania, Luxemburgo, Holanda, Suecia y Rumania, respectivamente, mientras que en cuanto a subidas, el primer puesto es ocupado también por Lituania, y seguido por Letonia, Rumania, Luxemburgo y Bulgaria, respectivamente.

De esta forma, se puede comprobar como Lituania encabeza las subidas con 29,43 Mbps de media y de bajada con 36,89 Mbps de media.

Pese a este estudio, los resultados no son «100% reales», ya que las muestras se toman solo de aquellos que han accedido al mencionado test de velocidad, además de desconocerse por qué se han descartado unas muestras y no otras, aunque los datos estadísticos reflejados nos indican de forma aproximada como se encuentra nuestro país comparado con otros países del viejo continente.

España es uno de los países europeos con el ADSL más caro

La Asociación de Internautas realiza de forma anual desde hace cinco años una comparación anual entre las tarifas de ADSL de 27 países pertenecientes a la Unión Europea y nuestro país se encuentra entre los 10 más caros, encontrándose en el octavo puesto, con un precio absoluto de 40,90 euros mensuales.

Lo que acentúa aún más el problema, es que ese precio no se corresponde con un ancho de banda de gran capacidad, sino todo lo contrario, ya que España se sitúa en el quinto puesto con ADSL con menor capacidad.

El coste medio de conexión dentro de la Unión Europea está establecido en unos 33,40 euros/mes, estando España 7,50 euros por encima de ese baremo, junto a otros 12 países.

En referencia a estos datos y pese a que se ha mejorado en el último año la calidad de las conexiones en nuestro país, estas mejoras se realizan a una velocidad bastante ralentizada, y con unos precios caros, para lo que las compañías nos ofrecen.

Si se pretende dar un impulso a los diferentes servicios electrónicos disponibles y a otros que puedan surgir, así como el acceso al teletrabajo, se deben mejorar notablemente las redes, y las operadoras y proveedores deberían intentar realizar otros desarrollos, sin dedicarse de forma exclusiva a revender productos a diferentes precios.

Como punto positivo respecto a otros países (Malta, Portugal, Bélgica), nos encontramos con que en España aún no contamos con limitaciones de tráfico, por los cuales al superar una cantidad de GB de ancho de banda determinada, se comienza a cobrar a más de un euro por cada GB extra  consumido. Esperemos que esto no llegue a nuestro país y no nos limiten nuestro ancho de banda actual.

A veces resulta incomprensible, que aun estando situados en una población cercana a una gran ciudad nos podamos encontrar con problemas de conexión, y que muchas compañías no ofrezcan más de, por ejemplo, 3 MB de velocidad o incluso 1 MB, algo que puede resultar ridículo con las velocidades ofrecidas en otros puntos del panorama europeo y mundial.

La realidad es que se debería dar un impulso al ADSL de nuestro país, implementando mejoras y una mayor cobertura para lugares más alejados de las centrales, pudiendo ofrecer un servicio de mayor calidad a los clientes a unos precios asequibles, o si se continua con las calidades actuales se deberían reducir los precios, estableciendo un coste correspondido con el servicio que nos ofrecen.