Según un estudio, los “piratas” son los que más música compran

Revelador ha sido un estudio que ha confirmado que los usuarios que se descargan más música de la red son aquellos que también son los que más música compran, chocando así con las declaraciones que en múltiples ocasiones han realizado desde organizaciones como la SGAE.

Internet no solo ha servido para descargar mediante redes de intercambio de ficheros (P2P) u otros servicios, discos y canciones de artistas conocidos, sino también para dar a conocer nuevos talentos de la música, lo que puede derivar en que los usuarios decidan dar su apoyo a los mismos adquiriendo sus discos o canciones.

Un estudio llevado a cabo por American Assembly que se basa en la investigación sobre  la procedencia de las colecciones de música en el mercado americano confirma que los “piratas”, no sólo sí están dispuestos a pagar por disfrutar de esos contenidos, sino que además son los que más música compran.

En el mismo estudio se indica que a menor edad se adquiere mayor cantidad de música digital. Los jóvenes de entre 18 y 29 años poseen una media de 1.867 canciones, los usuarios de entre 30 y 49 años 1.395, y a partir de los 50 la media se reduce considerablemente, ya que prefieren los soportes físicos.

Al compararse a los usuarios de redes P2P con los que no llevan a cabo intercambios de música, el estudio desvela que los primeros descarga un 30% más de música legal que los segundos.

Según se indica, en los jóvenes de entre 18 a los 29 años, el 48% de la música que forma parte de sus colecciones  es comprada, mientras que el 16% son copias de amigos y familiares, el 15% procede de CDs, y el 21% son descargas ilegales procedentes de redes P2P.

En franjas de edad más avanzada la música comprada aumenta, ya que desde los 30 a los 49 años, el 56% de las canciones que disponen son compradas legalmente, el 22% procede de sus propios CDs, el 10% son copias de amigos y familiares y el 12% son descargas P2P.

Este estudio revela que organismos como la SGAE se equivocan a la hora de tachar a Internet como “el enemigo” y en afirmar que “acabará con la industria musical”.