Qué es la latencia

Cuando se habla de conexiones a internet, la mayoría de usuarios se fija en la velocidad de descarga o subida. Sin embargo, una buena experiencia online no depende solo de los megas contratados. La latencia es otro de los factores fundamentales que influyen en cómo percibimos la calidad de una conexión, especialmente en actividades que requieren respuestas inmediatas, como los videojuegos online o las videollamadas.

Entender qué es la latencia y cómo afecta al uso diario de internet permite tomar mejores decisiones tanto al contratar un servicio como al configurar la red doméstica.

Qué es la latencia

La latencia es el tiempo que tarda un paquete de datos en viajar desde tu dispositivo hasta el servidor de destino y volver con una respuesta. Se mide en milisegundos (ms) y representa el retraso de la comunicación en la red.

Cuanto menor sea la latencia, más rápida será la respuesta. Una latencia alta no suele afectar a la descarga de archivos grandes, pero sí tiene un impacto directo en aplicaciones en tiempo real, donde cada milisegundo cuenta.

Cómo se mide la latencia

La forma más común de medir la latencia es mediante el ping, una herramienta que envía pequeños paquetes de datos a un servidor y mide el tiempo que tardan en regresar.

De manera orientativa, una latencia por debajo de 30 ms se considera excelente, entre 30 y 60 ms es buena, y por encima de 100 ms empieza a generar una experiencia lenta o poco fluida. Valores muy altos pueden hacer que ciertos servicios sean prácticamente inutilizables.

Diferencia entre latencia, jitter y pérdida de paquetes

La latencia suele confundirse con otros conceptos técnicos como el jitter o la pérdida de paquetes, pero no son lo mismo. La latencia mide el tiempo de respuesta, el jitter mide la variación de ese tiempo y la pérdida de paquetes indica cuántos datos no llegan a su destino.

Una conexión puede tener buena velocidad, pero una latencia alta o inestable puede arruinar la experiencia en usos sensibles al tiempo. Por eso es importante analizar estos parámetros de forma conjunta.

Cómo afecta la latencia al uso diario de internet

La latencia influye en muchas actividades cotidianas. En las videollamadas, una latencia elevada provoca retardos en la conversación, solapamientos de voz o sensación de eco. En la navegación web, se traduce en páginas que tardan más en empezar a cargar.

En aplicaciones de trabajo remoto, como escritorios virtuales o herramientas colaborativas, una latencia alta puede generar una sensación constante de lentitud, incluso con una conexión rápida.

Latencia y gaming online

Para los usuarios de gaming, la latencia es uno de los factores más críticos. En los videojuegos online, especialmente en títulos competitivos, una latencia alta provoca retrasos entre la acción del jugador y la respuesta del juego, lo que se conoce como “lag”.

Esto puede traducirse en disparos que no se registran, movimientos imprecisos o desventajas claras frente a otros jugadores con conexiones más rápidas. En general, una latencia inferior a 30 ms es ideal para jugar, mientras que valores superiores a 80 o 100 ms empiezan a afectar seriamente a la jugabilidad.

Además, una latencia estable es tan importante como una latencia baja. Picos repentinos pueden ser incluso más molestos que un valor ligeramente alto pero constante.

Principales causas de una latencia alta

La latencia puede aumentar por múltiples motivos. La distancia física al servidor es uno de ellos, pero también influyen la congestión de la red, el tipo de conexión a internet y la calidad del router.

Las conexiones WiFi con interferencias, el uso de redes móviles saturadas o el empleo de dispositivos antiguos pueden incrementar notablemente la latencia.

Cómo reducir la latencia en casa

Para reducir la latencia, es recomendable utilizar conexión por cable Ethernet siempre que sea posible. Actualizar el router, optimizar la configuración de la red y cerrar aplicaciones que consuman ancho de banda también ayuda.

En el caso del gaming, elegir servidores cercanos geográficamente y evitar descargas o streaming simultáneo mejora significativamente la respuesta del juego.

Latencia según el tipo de conexión

La fibra óptica ofrece los valores de latencia más bajos y estables. El ADSL suele tener mayor latencia, mientras que las conexiones 4G y 5G pueden presentar variaciones según la cobertura y la saturación de la red.

Conclusión

La latencia es un factor clave para la calidad real de una conexión a internet. No siempre es visible, pero influye directamente en cómo interactuamos con servicios digitales en tiempo real.

Comprender qué es la latencia y cómo reducirla permite mejorar la experiencia online, especialmente para usuarios de gaming, teletrabajo o comunicación en tiempo real.

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