Puntos de distribución de fibra, la alternativa barata de FTTH

Las redes de fibra óptica llegarán a lo largo de los próximos años a la mayor parte de los hogares, aunque debido al coste de las instalaciones y de la rentabilidad de la zona, el último tramo de la red puede ser de par de cobre tradicional en lugar de FTTH. Para ello se emplean diferentes sistemas, como el denominado Fibre to the cabinet (FTTC), cuya función es llevar fibra óptica hasta una caja de distribución y posteriormente continuar con tecnologías tradicionales para llegar al hogar del usuario.

Las grandes ventajas de este sistema es que hace más fácil su despliegue y que su coste se ve reducido considerablemente. Sin embargo, esto supone disponer de velocidades inferiores a las habituales para FTTH. Para lograr la máxima velocidad posible se empleará la tecnología llamada G.Fast.

La ventaja de G.Fast es que depende en menor medida de la distancia a la central que VDSL 2. Los hogares situados a menos de 70 metros de estas cabinas de fibra óptica podrían recibir hasta 1,1 Gbps mientras que los ubicados a 100 metros verían reducida la velocidad a los 800 Mbps y así sucesivamente.

Como ya hemos indicado, la principal ventaja de este sistema es la reducción de costes a la hora de instalar el último tramo de fibra óptica, que habitualmente es lo que más coste conlleva. Como inconveniente nos encontraremos que ni la velocidad ni la latencia es exactamente igual a las ofrecidas por las redes de fibra hasta el hogar.

No obstante, las operadoras dudan de que este abaratamiento sea tan grande como se indica en un principio, ya que si quieren que G.Fast ofrezca las mejores prestaciones deben ubicar las cabinas a una distancia de entre 70 y 100 metros de los hogares, lo que haría que el coste final pudiese ser menos rentable que con la fibra directamente al hogar. No se descarta que en el futuro se siga el ejemplo de Google Fiber y se cobre un suplemento al usuario por la instalación. La compañía del navegador cobra cerca de 300 dólares.

Fuente: ISP

Instalar Linux Ubuntu desde Windows

Nunca fue tan fácil instalar un sistema operativo Linux, en este caso se trata de la distribución Linux Ubuntu 10.10, la aplicación en cuestión se llama Ubuntu Desktop Edition Windows installer, esta aplicación, permite que podamos instalar Linux Ubuntu, directamente desde windows.
Para realizar la instalación, lo único que tenemos que hacer, es descargar el ejecutable para windows y presionar el botón continué, para comenzar la instalación, a continuación nos preguntara en que disco duro queremos realizar la instalación, el idioma que queremos utilizar, el espacio de la particion que queremos asignar para Linux, el entorno de escritorio y por ultimo, el usuario y contraseña que queremos asignar a nuestra cuenta de inicio en Linux Ubuntu 10.10.
Una vez realizada toda la instalación, nos pediría que reiniciemos el ordenador, y al volver a arrancar nos pedirá que elijamos entre arrancar el pc desde Linux o desde windows, elegiremos Ubuntu y terminara la instalación introduciendo algunos datos mas como es el idioma del teclado, la zona horaria etc…
Después de esto, ya podremos elegir siempre al encender nuestro ordenador entre arrancarlo con Linux Ubuntu 10.10 o arrancar desde windows.
Podéis descargar el instalador desde esta dirección:
http://www.ubuntu.com/desktop/get-ubuntu/windows-installer